El presentador anima al hombre del testimonio y a la audiencia a no tirar la toalla, afirmando que sus problemas tienen solución en Dios y pidiendo oración por los desesperados.
Indica preparar un vaso con agua para consagrar a Dios, solicitando la unción divina para que entre en cada molécula del agua y al beberla, se reciba salud y fuerza.
Anuncia la intervención del Dr. Soares y recuerda enviar pedidos de oración, prometiendo volver pronto con más contenido.