En FATE, tras el dictado de desalojo inmediato por el juez, abogados presentaron recursos que pospusieron la medida para mañana, lo que explica la asamblea de trabajadores a las 5 de la mañana. Se advierte que desalojar sería el peor error, potencialmente llevando a 900 laburantes a tomar la fábrica en protesta por los 920 despidos directos.
Paralelamente, en General Pico, La Pampa, el frigorífico Pico despidió a 200 trabajadores en una ciudad chica para el país pero significativa localmente. Estos despidos se suman a la ola de cierres impulsados por políticas económicas, destacando el impacto en comunidades enteras.
Los conductores enfatizan el dolor de estos eventos, vinculándolos al contexto nacional de destrucción laboral bajo el gobierno de Milei, donde empresas emblemáticas caen y familias quedan en la calle sin alternativas.