José María Balcázar asume como presidente interino de Perú después de la destitución de José Geri, uno de varios mandatarios removidos en los últimos 10 años por incompatibilidades morales y resoluciones del Senado.
El nuevo líder interino gobernará hasta las elecciones en un par de meses, destacando las instituciones fuertes de Perú capaces de remover al primer magistrado, contrastando con la debilidad del poder ejecutivo.
Esta situación genera repercusiones en la población peruana, con varios presidentes dejando el cargo por señalamientos y destituciones.