Israel entró en alerta máxima ante el riesgo de una guerra abierta con Irán, con informes de ataques inminentes desde Teherán.
El primer ministro Netanyahu ordenó preparar a la población para un posible ataque masivo con misiles de largo alcance sobre Tel Aviv y otras ciudades principales.
Desde Washington, la Casa Blanca advirtió que el tiempo para la diplomacia se agota, enviando un portaaviones a Oriente Medio como señal de fuerza, mientras Trump da un plazo de 30 días para un acuerdo y evalúa una ofensiva militar si Irán no cede.
Las Fuerzas Armadas de EE.UU. están preparadas para atacar a Irán desde este fin de semana, con un despliegue aéreo y naval en Medio Oriente confirmado por imágenes satelitales.
La tensión es alta, con Trump manteniendo sus planes en secreto, pero mostrando presencia militar frente a Irán.