La inflación en el Reino Unido descendió al 3% en los 12 meses hasta enero, desde el 3.4% de diciembre, marcando el nivel más bajo desde marzo de 2025, según la Oficina Nacional de Estadísticas.
El descenso se impulsó por caídas en los precios de alimentos, transporte, bebidas no alcohólicas y carburante, aunque se mantiene por encima del objetivo del 2% del Banco de Inglaterra. El economista jefe destacó la considerable reducción, atribuida en parte a la baja en el precio del combustible.
Tras el anuncio, la ministra británica de Economía enfatizó que reducir el costo de vida es prioridad, con medidas como la congelación de tarifas ferroviarias y de recetas médicas para combatir la inflación persistente.