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Impacto del paro general en la movilidad y el trabajo diario de los porteños

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En Constitución, los trabajadores relatan las dificultades para llegar al trabajo durante el paro. Uno de Guernica menciona que su empresa le mandó un auto, mientras que otros de Lavallol y Quilmes optaron por colectivos como el 51 y 79 que funcionaron parcialmente, o por apps como Didi, que costaron una fortuna: 25 mil pesos para un trayecto corto. La espera por colectivos fue de 20 a 25 minutos, y llegaron casi vacíos gracias al bajo tránsito.

Los empleados destacan las pérdidas económicas: en seguridad privada, no descuentan el día pero pierden presentismo valorado en 200 mil pesos. Un obrero de la construcción en negro de Loma Hermosa viaja en el 271, 51 y 60, trabaja 9 horas diarias más traslados, y califica la reforma laboral como "un desastre" que no entiende, pero que les perjudica. Muchos pagan más por remises que lo que ahorrarían faltando, priorizando el ingreso.

Yanina reporta desde el Microcentro en Avenida Corrientes, que hoy "remolonea" y se activa con dificultades. Comercios de oficinas y bancos cerrados al 100%, solo kioscos y empanadas abiertos; turistas uruguayos de Canelones llegan en auto y notan la ciudad "tranquila", sin colectivos ni taxis – solo 80% menos taxis y vehículos de app. Teatros con rejas, restaurantes vacíos, mesas sin clientes en pizzerías habituales atestadas.

Entrevistas revelan: una vendedora de souvenirs camina porque vive cerca, pero compañeros pagan 10 mil pesos en Uber por 25 cuadras para no llegar tarde; su sueldo depende de ventas, y faltar implica menos ingreso, aunque hoy pagan el día. Una florista de zona oeste llega en el 166 que funcionó, pero lamenta el gasto extra para otros desde Moreno. Basura acumulada en veredas por recolectores en paro, bolsas rotas desparramadas.

Estacionamiento libre como en domingo facilita a quienes usan autos particulares, pero el movimiento es nulo en hora pico, con persianas bajas y poca gente caminando. El paro se siente fuerte en gastronomía y turismo, con ventas reducidas y aprovechamiento mínimo de los pocos transeúntes.