En Liniers, el paro general reduce drásticamente el movimiento habitual, con líneas de colectivos como el 117, 80, 8 y 106 circulando de manera esporádica. Se observan taxis y autos de aplicación como alternativas principales para los pasajeros, aprovechando el día para recuperar terreno perdido frente a las apps.
Una situación particular se ve en las paradas, donde pasajeros esperan colectivos como el 8 semi-rápido, informados por Instagram de la empresa sobre el servicio reducido. Grupos de jóvenes y trabajadores se organizan en autos compartidos para llegar a sus puestos, mientras charters privados levantan pasajeros en avenidas como Rivadavia.
La estación Liniers permanece cerrada, y colectivos de la línea 8 están estacionados esperando órdenes. La movilidad se complica, pero taxis y remises mantienen un flujo constante, con conductores parando en esquinas para cargar gente rápidamente.
El paro, en rechazo a reformas laborales, afecta el transporte público, pero el sector privado como apps y taxis ve un aumento en la demanda durante esta jornada especial.