En la tarde de hoy, Santa Rosa, capital de La Pampa, sufrió una especie de huracán con vientos superiores a 100 kilómetros por hora, causando estragos significativos. Los daños son tremendo, aunque la cobertura nacional se ve limitada por el foco en el paro y crisis económica.
Se menciona la esperanza de que el gobierno no repita errores como en Bahía Blanca, donde la respuesta fue insuficiente, dejando a la población arreglándose sola. Se promete espacio mañana para más detalles sobre los estragos, destacando la urgencia de asistencia en regiones afectadas.
Este evento climático se superpone a la agenda política, recordando la vulnerabilidad de las provincias ante desastres naturales sin un gobierno atento, en medio de prioridades sesgadas hacia reformas controvertidas.