En el segmento, se explica que el hipotiroidismo es más común en mujeres y se debe a la falta de hormonas tiroideas como T4 y T3, que generan energía y oxigenación en las células. El síntoma principal es un cansancio extremo, no solo sueño, sino una apatía general por la baja producción de ATP. Muchos pacientes toman levotiroxina, pero es clave ajustar la dosis correcta mediante análisis, ya que puede tardar tiempo en estabilizarse.
Se advierte sobre interferencias en la absorción de la medicación, como el pomelo y jugo de pomelo, que debe evitarse cerca de la toma, idealmente en ayunas y alejado del desayuno por 30 minutos a una hora. No se recomienda fibra ni comidas que interfieran, y algunos médicos permiten tomarla con desayuno, pero afecta la efectividad. Abandonar la medicación descompensa el cuerpo, ya que la tiroides regula todo, y sin control médico estricto, empeora.
Los síntomas incluyen pies y manos fríos (temperatura corporal por debajo de 37°C), caída de cabello por falta de irrigación en folículos, constipación por bajo peristaltismo intestinal, irritabilidad e insomnio. La falta de yodo puede causarlo, por lo que se sugiere ir al mar o comer algas. En Oriente, la soja fermentada no afecta, pero en Occidente, evítala por goitrógenos, al igual que maíz, avena, pan y chocolate.
Para ayudar, se recomiendan minerales como magnesio (hojas verdes, licuados detox para relajar y dormir), potasio (banana diaria, más verde si diabético), zinc, selenio y aceite de oliva crudo (dos cucharadas, 90 calorías cada una, para no exceder en dietas). El estrés empeora el cuadro, y una buena alimentación puede bajar la dosis de medicación, similar a regular diabetes.