Aparece otro hermano de Mauro Icardi, como si fueran 80 en la familia, que iba a venir al programa pero pidió cobrar. Wanda Nara, siempre atenta como en su oficina de Tony Stark con todos los TVs prendidos, lo vio y lo esperó en el canal.
Wanda lo subió y le dijo que venía a ver a su sobrino, armando una postal familiar divina con la madre, Maxi, Miguel y la chica. Casi para Navidad o el cumpleaños de Mauro, que justo es ahora, como un regalo perfecto.
El panel resalta que Wanda lo piensa todo y transforma un intento de show en una reunión familiar tierna, mostrando que ella controla todo desde las sombras.