Si hablo, solo voy a empeorar las cosas. Si lo denuncio, nadie me va a creer. Si lo cuento, mi familia lo va a odiar.
Hablar es muy difícil para las mujeres que sufren violencia, pero es la única forma de romper con ese círculo que consume y destruye su vida.
Por eso, desde La Nación, queremos ofrecerte una guía especial sobre este tema. Para que sepas qué hacer y dónde encontrar ayuda para salir adelante.
Porque hablar sana, porque no estás sola y porque queremos acompañarte. Hablemos de violencia de género. Hablemos de todo.