En 1974, con la invasión turca, el aeropuerto de Nicosia, capital de Chipre, fue abandonado tras la división en zonas turca y grecochipriota por la Línea Verde. El último avión de Cyprus Airways quedó como símbolo de la invasión.
Cinco décadas después, un grupo de grecochipriotas y turcochipriotas liderados por Alexis Sofocleus, unidos por compartir historia y patrimonio, ha accedido al aeropuerto con permiso de Naciones Unidas, siendo las primeras personas en pisar el lugar desde los años 70.
Los equipos recuperaron cientos de documentos valiosos, planes de vuelos y archivos de Cyprus Airways atrapados desde la invasión. Ahora, 52 años después, se esfuerzan por restaurar el avión histórico y convertirlo en un museo vivo, físico y digital, con apoyo de embajadas y organizaciones internacionales.
La iniciativa busca firmas para el museo dentro del avión, una vez que la ONU otorgue permiso, pretendiendo ser ejemplo de paz, respeto y solidaridad para todos los chipriotas, permitiendo que estudiantes, investigadores y ciudadanos se reúnan bajo supervisión de Naciones Unidas.