El gobierno interino de Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez, aboga por una negociación de buena fe con Guyana como el único camino para resolver la disputa sobre el Esequibo, en su primera declaración oficial tras la caída de Nicolás Maduro. El comunicado difundido el martes enfatiza que el Acuerdo de Ginebra de 1966 es el instrumento válido para una solución mutuamente aceptable, rechazando el laudo de 1899 que Guyana defiende ante la Corte Internacional de Justicia.
El diferendo territorial, avivado en 2015 por hallazgos de grandes reservas de petróleo estimadas en 11.000 millones de barriles de crudo frente a la zona en reclamación, se intensificó con la captura de Maduro en una operación militar estadounidense el 3 de enero en Caracas. Rodríguez, exvicepresidenta de Maduro y responsable del caso ante la CIJ, asumió funciones temporales.
Georgetown busca ratificación de fronteras del laudo colonial británico, mientras Caracas apela al acuerdo firmado antes de la independencia guyanesa del Reino Unido, anulando ese fallo y promoviendo bases para una solución negociada.
Esta postura surge en un contexto de cambios políticos en Venezuela, con Rodríguez posicionándose como figura clave en la controversia de más de un siglo.