En la Cámara de Diputados, Juan Grabois critica duramente la conducta de los legisladores durante el debate de la reforma laboral, exigiendo sesiones semanales como dicta el reglamento y denunciando el uso de lecturas de discursos, violando el artículo 179. Acusa de negligencia a Patricia Bullrich por intentar recortar sueldo a un licenciado por cáncer y llama a los peronistas a respetar el mandato popular votando en contra de la "ley perversa".
El diputado Oudes explica el apoyo en provincias del norte a la ley, destacando que han sido abandonadas sin industrias, rutas ni universidades, con un 50% de informalidad laboral donde trabajadores no acceden a jubilaciones ni obra social. Señala que el 95% de empresas son pymes pequeñas donde dueños trabajan junto a empleados, haciendo imposibles convenios centralizados de Buenos Aires. La presión del peronismo recae sobre diputados peronistas del norte que favorecen la regionalización para formalizar empleo.
Vanessa Siley acusa a gobernadores peronistas de traicionar al pueblo al apoyar la norma que quita derechos, responsabilizándolos por la tragedia de la incoherencia. Se revelan amenazas del kirchnerismo, como intervenciones partidarias a gobernadores que apoyen la reforma. Gobernadores clave como Hugo Passalacqua de Misiones, Osvaldo Jaldo de Tucumán, Gustavo Valdés de Corrientes, Gustavo Sáenz de Salta y Raúl Jalil de Catamarca aportaron diputados para quórum, pese al odio de sectores kirchneristas. Caso especial: diputados de Martín Yarzor no llegaron por paro aéreo.
Puntos positivos de la ley incluyen protección de servicios esenciales en huelgas, impedimento de bloqueos extorsivos, exclusión del artículo 44 y fin de la industria del juicio con indemnizaciones objetivas y calculadas, evitando ítems inflados que ponían en riesgo empresas. Los conductores concluyen que la reforma laboral se aprueba, aunque el FAL está ajustado, y enfatizan que ninguna ley crea empleo sin crecimiento económico.