El Museo del Louvre reconoció un fraude en la venta de entradas que generó pérdidas superiores a 10 millones de euros durante una década, involucrando una red de tráfico de arte y entradas fraudulentas. El administrador general, Kim Pham, admitió que es estadísticamente inevitable en instituciones grandes.
La Fiscalía de París detuvo a 9 personas, incluyendo dos guías turísticos chinos acusados de introducir grupos reutilizando entradas falsas con complicidad de empleados. La red introducía hasta 20 grupos por día, evitando comisiones obligatorias y dividiendo grupos.
La denuncia se presentó en diciembre de 2024, y Pham rechazó que el museo esté fuera de control, destacando sus 35.000 obras, 9 millones de visitantes anuales y 86.000 metros cuadrados. El Louvre enfrentó otros problemas como robos y paros laborales recientemente.