Mientras se discute licencias, el proyecto esconde el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que atenta contra jubilaciones futuras al desfinanciar la ANSES. Se fondea con aportes patronales a la seguridad social, reduciendo lo que va al sistema previsional: pymes aportan 2,5% y grandes empresas 1% de esos fondos.
Esto representa una baja de recaudación equivalente al 0,36% del PBI, unos 3,7 billones de pesos anuales o 2.500 millones de dólares, que equivalen a 11 millones y medio de jubilaciones mínimas por año. El gobierno no explica cómo compensar esta pérdida, similar a anulaciones previas por falta de fondos.
Los fondos del FAL irían a inversiones financieras o LIC para ayudar empresas con indemnizaciones, pero críticos lo ven como un golpe al centro del sistema previsional. La polémica del artículo 44 (que cortaba salarios por accidentes) tapó este debate, pero ahora el foco está en el FAL.
En el poroteo legislativo, el FAL genera diferencias: Innovación Federal (9 votos), tucumanos y catamarqueños (15 en total) son clave para que el gobierno supere los 129 votos y lo apruebe, llegando al Senado viernes o la próxima semana.
Esto se da en medio de protestas y paro general, donde el gobierno impone el proyecto pese a negociaciones bajo cuerda y complicaciones numéricas.