En el juicio contra el depuesto dictador venezolano Nicolás Maduro en EE.UU., la Fiscalía menciona 14 veces al Cártel de Sinaloa y 13 al de Los Zetas, acusándolo de liderar una trama de tráfico de cocaína a través de México junto a Diosdado Cabello.
Entre 2006 y 2008, como ministro de Exteriores de Hugo Chávez, Maduro vendió pasaportes diplomáticos a narcotraficantes mexicanos para usar vuelos oficiales en el traslado de drogas. Los Zetas subornaban a Cabello para transportar cocaína de Venezuela a México, mientras El Chapo Guzmán financiaba laboratorios en Colombia.
La acusación enciende alarmas en la política mexicana por las ramificaciones criminales y políticas del caso.