La icónica empresa FATE, con más de 80 años en Argentina, anuncia su cierre definitivo dejando 920 trabajadores en la calle, un golpe desolador para la industria nacional que sobrevivió crisis, dictaduras y modelos económicos previos. Pionera en informática, desarrolló sistemas avanzados similares a Windows en los 80, y fue sponsor de Boca Juniors, pero no resistió el actual gobierno.
El cierre no es aislado: la Unión Industrial Argentina reporta 65.000 puestos perdidos en la industria recientemente, parte de un "industricidio" impulsado por políticas gubernamentales. Conductores en estudio lamentan la pérdida de una tradición argentina, recordando su rol en oficios y avances tecnológicos durante la dictadura.
La noticia del cierre total, no solo un achicamiento, genera incredulidad y solidaridad con los afectados, en medio del paro general contra la reforma laboral que amenaza más empleos.