La empresa FATE en San Fernando aceptó la conciliación obligatoria de 15 días pero anuncia que no reanudará la producción por falta de insumos. La decisión de cerrar las puertas está tomada, en medio de un pedido de desalojo por parte de un fiscal y posibles imputaciones a los trabajadores que ocupan el lugar. Más de 920 trabajadores afectados, incluyendo gremiales de Zutna, vigilancia, limpieza y tercerizados.
Jorge, un trabajador con 18 años en la planta, relata que laboraba en sectores como camiones y radiales para autos y camionetas. Hace 14 meses sin aumento salarial, el conflicto paritario persiste. "Todo lo que se consiguió se consiguió luchando", afirma, destacando la historia de reclamos en la empresa.
El empleado expresa angustia por su familia, con hijas en la universidad, y menciona despidos previos en 1997 y durante la pandemia donde fueron esenciales. Otros como trabajadores de Pirelli se suman en solidaridad. El número real de afectados supera los mil, según estimaciones, cuestionando la credibilidad del cierre de este "dinosaurio de la industria argentina" tras años de ganancias millonarias.
Los trabajadores han sacrificado tiempo familiar con turnos rotativos, sábados y domingos, para sostener a sus familias, pero ahora enfrentan la incertidumbre de reinventarse.