El cielo se ilumina con un impresionante show de 5.000 drones en China para celebrar el Año Nuevo Chino, mostrando figuras como el caballo de fuego, el animal que representa este año en el calendario chino, y hasta escenas de polo con un jinete encima.
Los conductores comentan con entusiasmo las imágenes de Shenzhen y Chongqing, destacando cómo los drones forman dragones, avatares y ponis coloridos, prefiriendo este espectáculo ecológico a los fuegos artificiales por no usar pólvora ni generar ruido, y reutilizables para futuras presentaciones.
Se menciona un show anterior con 11.000 drones el año pasado, enfatizando la tendencia creciente en China para estos eventos masivos que dejan boquiabiertos a los espectadores con sus formaciones dinámicas y colores vibrantes.
La charla casual incluye anécdotas personales como cuadros de ponis en la infancia, y el deseo de tener un dron personal para paseos, culminando en la admiración por lo hermoso y moderno del espectáculo.