En un clip del programa de Moria Casán, se desata una discusión acalorada donde Cintia Fernández cuestiona si es una estrategia judicial, generando interrupciones y frustración. Moria altera los ánimos fácilmente, con lengua afilada como karateka, ahora elevada a MMA y boxeo.
Cintia se siente boludeada durante y después de la nota, acusando falta de respeto y patetismo en el panel. Moria la nota caidita y la compara con un chihuahua, lo que enfurece a Cintia, quien responde con códigos penales y artículos legales, defendiendo su posición.
El intercambio incluye pucheros, llantos fingidos y amenazas de irse, con Moria disfrutando el show como con babero y cuchillo. Cintia denuncia ser tratada como payaso para risas, mientras el panel se percibe tedioso y con evaporaciones misteriosas. Moria depura el panel con pocas pulgas, haciendo spectacle para divertir.
En el resumen del programa BTV, destacan que Cintia era habladora antes, ahora tira artículos legales, y cuestionan si insoportable caiducha es peor que en plena forma. Reconocen que llamar chihuahua fue fuerte, manteniendo el tono chismoso y polémico.