Un escándalo por racismo estalla en Europa tras el partido entre Benfica y Real Madrid. La UEFA abrió una investigación porque Prestiani se tapa la boca mientras Vinicius, siempre en el ojo de la tormenta, acusa que le dijo "mono". No hay forma de comprobarlo pese a micrófonos y servidores cercanos.
Si se prueba, Prestiani enfrentará una sanción tremenda, perdiendo al menos 10 partidos. Mourinho defendió a su jugador diciendo que Vinicius le contó lo que pasó y Cristiani negó haberlo dicho. Hay videos del Benfica que muestran que no se podía oír nada claro.
Mbappé salió a defender a Vinicius, afirmando que Cristiani no debería jugar más la Champions League, lo que complica aún más la situación. El incidente enseña que lo que pasa en la cancha queda allí, pero este caso de Mbappé parece peor. La investigación definirá el futuro, aunque será difícil probarlo, y ahora Mbappé podría tener problemas con sus discursos.