En contexto de crisis económica, se discute la quiebra de FATE que abona a la inestabilidad, con impacto en sectores industrial y comercial donde el consumo no reacciona como se necesita para robustez y crecimiento, estancamiento desde picos de febrero pasado. La encuesta de la Universidad Torcuato Di Tella muestra merma de 4.7% en confianza en el gobierno respecto a enero, y 6% menor que febrero del año pasado en 47%.
La encuesta de confianza del consumidor, anclada en expectativas económicas sobre si se estará mejor, indica que el gobierno tocó fondo el año pasado, salió airoso de elecciones con expectativas favorables, pero ahora las recorta a niveles de comienzos de 2018 en gestión Macri, por debajo de 2017 y arranque del actual presidente.
La reforma laboral genera sensación de inestabilidad al facilitar despidos y contrataciones laxas. Esto imprime inercia negativa en expectativas, requiriendo al gobierno consolidar hoja de ruta económica que valide en hechos lo que la sociedad espera, evitando choque entre expectativa y realidad que resentiría al gobierno.
Victoria legislativa en reforma da sensación de eficacia no tenida el año pasado, pero con errores no forzados; debe avanzar para no fracasar en validación económica.