En las afueras del Congreso, un pequeño grupo de inadaptados y revoltosos provoca incidentes buscando la reacción policial durante la sesión de debate de leyes clave, como la reforma laboral, en el cuarto paro nacional del gobierno de Javier Milei. El reportero Andrés Clipan relata cómo estos manifestantes tiran piedras, palos y objetos contundentes, obligando a la policía a responder con camiones hidrantes y gases.
La movilización no fue masiva, con la plaza menos de la mitad llena, y la mayoría pacífica, pero estos anarquistas generan caos ajeno al debate parlamentario, empañando la expresión libre. No portan bombas Molotov gracias a requisas del Ministerio de Seguridad, y hay 1.700 efectivos desplegados de Policía Federal, Gendarmería, PSA y Penitenciaría.
Imágenes en vivo muestran vallas derribadas, basura incendiada en Rivadavia y Callao, con calles cortadas y refuerzos policiales preparados para detenciones. La sesión se acortó y la votación está pautada para las 23 horas, con la plaza aérea tranquila salvo en zonas de disturbios cercanas a efectivos.
Andrés Clipan enfatiza que estos grupos no protestan contra la reforma sino buscan desmanes, contrastando con la marcha minoritaria y pacífica del día, mientras el operativo policial mantiene el control pese a los intentos de provocación.