El príncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, es detenido en su finca al oeste de Londres bajo sospecha de mala conducta en cargo público y compartir información estatal con el delincuente sexual Jeffrey Epstein.
La arresto forma parte del caso Epstein, que continúa revelando conexiones de alto perfil en la realeza británica y círculos poderosos.
Autoridades investigan los lazos del príncipe con el financiero estadounidense, generando revuelo internacional.