A partir de las 2 de la tarde inicia el debate sobre la reforma laboral en la Cámara de Diputados, con un operativo policial impresionante ya en marcha desde la mañana en las inmediaciones del Congreso Nacional.
Columnas de efectivos de Gendarmería Nacional y Policía Federal Argentina se apostan en avenidas clave como Rivadavia, Callao, Entre Ríos e Hipólito Yrigoyen, con camiones hidrantes de hasta 30 mil litros y autobombas listas para cualquier eventualidad.
El despliegue incluye vallas en todas las esquinas, control de accesos con DNI para residentes y trabajadores, y un vallado que pronto cerrará el sector, obligando a la prensa a replegarse a zonas designadas por protocolo del Ministerio de Seguridad.
Organizaciones como el Frente de Izquierda y el Partido Obrero comienzan a colocar pancartas, anticipando la llegada masiva de manifestantes en una hora, mientras el tránsito en Callao y Entre Ríos permanece habilitado por ahora, pero con obstrucciones en Rivadavia.
No hay horario fijo para el cierre total, pero el blindaje se intensifica, con motos patrullando y chalecos antibalas visibles, todo enfocado en el ingreso de diputados y el desarrollo de la sesión.