En la provincia de Río Negro, se descubren fósiles de parientes del Unelagia y reptiles inusuales como el Esfenodon, un animal extraño que aún vive en Nueva Zelanda, con esqueletos encontrados en gran número hace aproximadamente 90 millones de años.
Se hallan cocodrilos terrestres pequeños adaptados a la tierra firme, serpientes y otros animales que formaban ecosistemas del periodo Cretácico, en rocas expuestas en kilómetros cuadrados que ofrecen trabajo para generaciones de paleontólogos en sitios como el Bajo de Santa Rosa.
En campos de familias como Fernández y Arriagada, cerca de General Roca, afloran rocas de 75 a 70 millones de años con dinosaurios como el de pico de pato, Bonapartenicus similar a un Ñandú, fósiles de huevos, tortugas, plesiosaurios y pterosaurios, representando etapas evolutivas distintas del Cretácico.
Estos yacimientos, incluyendo la Buitrera y zonas aledañas al lago Ezequiel Ramos Mejía, destacan la diversidad faunística y cambios ecológicos que llevaron a la predominancia de diferentes criaturas a lo largo de millones de años en la Patagonia.