Cuba comenzó a repartir el martes suministros de ayuda humanitaria enviados por México, cumpliendo la promesa del aliado de larga data pese a amenazas de Washington de imponer aranceles a países que envíen petróleo a la isla. El Ministerio de Comercio Interior entregó alimentos y productos de higiene a grupos priorizados como niños, ancianos y embarazadas en provincias como La Habana y Mayabeque.
Imágenes de la televisión estatal mostraron cajas con latas de atún y sardinas, arroz y amaranto. Esta distribución se da tras la afirmación de EE.UU. en enero de que Cuba representa una amenaza extraordinaria a la seguridad nacional, lo que llevó a medidas de racionamiento para proteger servicios esenciales.
El suministro nacional de petróleo ha caído drásticamente en los últimos dos meses, con Venezuela, principal proveedor en el pasado, deteniendo envíos a mediados de diciembre tras la captura de Maduro.
El gobierno comunista implementa estas acciones para mitigar la crisis, pero la ayuda mexicana ofrece un alivio temporal en medio de la presión geopolítica.