La crisis energética ha sumido al régimen cubano en una profunda crisis, con el canciller Bruno Rodríguez buscando ayuda en Moscú. Vladimir Putin recibió al representante cubano y reafirmó que Rusia no aceptará las sanciones estadounidenses y siempre estará al lado de La Habana frente al bloqueo energético. En enero, tras la caída de Nicolás Maduro, Donald Trump condicionó al nuevo gobierno chavista liderado por Delsi Rodríguez cortar el suministro de petróleo venezolano a Cuba e impondrá aranceles a países que vendan crudo a la isla.
Putin enfatizó la relación especial entre Rusia y Cuba, destacando: "Nuestros países mantienen una relación especial que se ha desarrollado a lo largo de la historia. Siempre hemos estado del lado de Cuba en su lucha por la independencia". En entrevista desde Miami con Galo Arellano, se analizó que este apoyo es más diplomático que práctico debido a limitaciones rusas por la guerra en Ucrania, pero incomoda a Washington y revive la sombra rusa en el Caribe. Se discute la negociación migratoria posible bajo Trump, pero las sanciones se fortalecerán.
Los cubanos en Miami atribuyen la falta de energía, apagones y paralización de industrias a la mala gestión del régimen, no solo a sanciones. Hay preocupación por familiares en la isla, pero optimismo por un posible cambio de régimen. Medios locales se preparan para transiciones, sintiendo que algo importante está por suceder en Cuba. México afirma conversaciones para mediar entre La Habana y Washington, con la presidenta Claudia Sheinbaum enviando ayuda humanitaria, incluyendo 814 toneladas de alimentos la semana pasada, pese a críticas a sanciones y suspensión de envíos de combustible por presiones de EE.UU.