La planta de FATE anuncia que verificará condiciones operativas antes de efectivizar la conciliación obligatoria, en medio de un conflicto que deja trabajadores en la calle y apoyos familiares en las protestas.
Entrevistados expresan dolor por la pérdida de empleo, con un trabajador de 51 años lamentando "pasé más de la mitad de mi vida metido acá en la empresa", afectando a familias con múltiples hijos.
Apoyos de hermanos, hermanas e hijos destacan la tristeza y el golpe duro para las familias, con llamados a sostener la lucha de los aureos despedidos.
La empresa mantiene su historia de cumplimiento, pero el impacto en los trabajadores es devastador.