En FATE, la conciliación obligatoria dictada ayer obliga a reabrir puertas y reincorporar trabajadores, pero la empresa no cumple y unos 100 permanecen adentro del predio tras pasar la noche, incluyendo 16 que estuvieron en el techo 24 horas. Situación tensa con presencia policial.
La justicia ordenó desalojo vía fiscal, no ejecutado de noche, pero ahora hay camionetas y motos policiales listas para intervenir. El predio fue vendido a Aluar, empresa de la misma familia dueña de FATE, por 27 millones de dólares en 2.5 hectáreas, complicando la titularidad.
Sindicalistas de diversos gremios apoyan afuera, con asamblea permanente adentro. Reunión por conciliación en 15 días, y amenaza de corte en Panamericana en cualquier momento. Gremios como Bordó y Marrón presentes con banderas.