La Comisión Europea abre investigación formal contra Shein y Temu bajo la ley de servicios digitales, acusándolas de vender productos ilegales en Europa, como muñecas con diseño infantil que podrían vincularse a abuso sexual y otras irregularidades.
Las apps chinas enfrentan cargos por conducta adictiva: notifican constantemente ofertas gratuitas, paquetes de regalo limitados y descuentos para mantener a usuarios comprando sin parar, generando dependencia similar a un vicio.
Europa, pionera en regulaciones como el cargador USB-C universal, ataca estas plataformas por baja calidad, procedencia dudosa y características que fomentan el consumo compulsivo; el bloque unido podría influir en normas globales contra gigantes chinos.