En medio del paro general convocado por la CGT contra la reforma laboral, los comercios abren sus puertas a pesar de la baja actividad por el fin de mes y la falta de transporte público, impactando en los balances económicos.
Los supermercados de grandes cadenas permanecen abiertos, ya que no dependen directamente del transporte público y muchas empresas cubren el traslado de sus trabajadores. Sin embargo, la llegada de mercadería se ve mermada por las interrupciones en el transporte, generando posibles faltantes en algunas góndolas, aunque la mayoría de los productos se surtieron con antelación.
Los bancos mantienen servicios digitales operativos como home banking, transferencias y pagos online, pero las sucursales físicas están cerradas al público. Muchas empresas optan por el teletrabajo, facilitado por leyes que se discuten en el Congreso en el marco de esta modernización laboral, con opiniones divididas sobre su impacto en monotributistas e informalidad.
El paro busca paralizar la actividad económica y se discute en el Congreso a partir de las 14 horas, con refuerzos de seguridad en las inmediaciones. Se reportan cortes en Puente Pueyrredón, Autopista Buenos Aires-La Plata y Acceso Oeste, complicando la movilidad particular, mientras movilizaciones ocurren en provincias como Jujuy, Salta, Catamarca y Tucumán en plazas principales.