Desde Liniers, el reportero Guido Corman informa que alrededor del 70% de los comercios abrieron sus puertas a pesar del paro general, comparándolo con un feriado por el bajo caudal de gente. El shopping local está operativo, y los negocios levantaron persianas para trabajar.
En una entrevista a un comerciante, hijo del dueño, explica que decidió abrir porque necesitan laburar, y aunque el movimiento es menor, hay algo de clientela. Menciona que por ahora atiende solo, y evaluará si trae a los empleados a la tarde, ya que el transporte público es escaso; planea buscarlos él mismo o usar apps si es necesario, sin descuentos salariales por no venir.
Otro trabajador entrevistado, de delivery, lamenta la caída en el laburo por cierres de fábricas y comercios, con todos refugiándose en apps como PedidosYa. Un transeúnte intenta desviar a política internacional sobre Palestina, pero el reportero lo corta, enfocándose en el impacto local del paro.
La zona muestra movimiento moderado, con esperanza de más gente a la tarde, pero el clima y la adhesión parcial al paro afectan la afluencia.