En medio del paro general, los colectivos operan con una flota mínima, alrededor del 30% de su capacidad, principalmente líneas del grupo Dota como el 44, 100, 101, 20, 21, 24, 188, 177, y otras de la zona sur como 523, 370, 373. También prestan servicio empresas como Metropol con líneas 151, 136, 194, 303, 326, 327, y Citos con 541, 543, 544, 549, 561, 562.
La ausencia es notoria en la zona oeste, donde la adhesión al paro de la UTA es más fuerte. Algunas líneas como la 8, que une aeropuertos, mantienen buena frecuencia desde temprano, mientras que la 60 solo circula con 10 colectivos. Esto responde a una decisión empresarial para evitar sanciones gubernamentales por no prestar servicio esencial.
La línea 227 de La Paz SRL también funciona parcialmente, pero no al 100%, con choferes decidiendo individualmente adherirse o no. Subtes y trenes permanecen paralizados, agravando la situación en el transporte público durante el paro.
El grupo Dota, opositor a la UTA, impulsa esta prestación mínima para cumplir con la exigencia del 30% de servicio y eludir quitas de subsidios por parte de la Secretaría de Transporte.