La cobertura en vivo del cuarto paro general contra la gestión de Javier Milei continúa mostrando el impacto en el transporte y la vida cotidiana en Buenos Aires. Desde la Autopista Buenos Aires-La Plata, se observa un tránsito fluido con pocos vehículos en horario pico, a diferencia de un día hábil normal, y en Liniers hay escasa gente en las paradas de colectivos, con algunos recurriendo a apps de movilidad. Entrevistas callejeras revelan las dificultades: Elena, de Necochea, e...
En el conflicto de FATE en Virreyes, los trabajadores mantienen la vigilia tras el cierre de la fábrica y el despido de más de 900 empleados. Hay pintadas en el asfalto, agrupaciones con bandas apoyando con canciones como "FATE, tu lucha es nuestra lucha", y una asamblea en curso para definir pasos a seguir, incluyendo posible movilización y corte en Panamericana. Vigente una orden de desalojo por un juez de Tigre por usurpación, con policía apostada, pero todo tranquilo por ahora. La justicia dictó conciliación obligatoria por 15 días, obligando a negociar y retrotraer medidas.
En Lanús, la estación muestra poco movimiento a diferencia del habitual hormiguero, con solo colectivos de DOTA funcionando y gente esperando o buscando alternativas como autos particulares. El tren Roca no opera, afectando a miles del conurbano sur que confluyen desde Banfield, Lomas, Temperley y más. Entrevistas indican que algunos desistieron o viajan en grupo en autos, con tránsito fluido pero mayor uso de vehículos privados.
En Liniers, solo líneas como el 8 y 117 de DOTA circulan con frecuencia irregular, mientras subtes y trenes están parados. Entrevistas a pasajeros como Juan, María, Miguel y Carmelo revelan que van a trabajar combinando colectivos o con autos familiares, como abuelos acompañando nietos. Choferes confirman que su grupo no para y opera normalmente, notando menos unidades en general.
Panorama general incluye seis escenarios: Puerto Madero con tránsito fluido, apoyo a FATE, estación Lanús, estaciones de servicio abiertas para combustible, y el Congreso como epicentro por el tratamiento de la ley ómnibus que genera el paro. La CGT no moviliza, pero gremios y partidos de izquierda lo harán por la tarde, con protestas de MST y ATE desde la madrugada cerca del Congreso.