La cobertura en vivo del cuarto paro general contra la gestión de Javier Milei continúa mostrando el impacto en el transporte y la vida cotidiana en Buenos Aires. Desde la Autopista Buenos Aires-La Plata, se observa un tránsito fluido con pocos vehículos en horario pico, a diferencia de un día hábil normal, y en Liniers hay escasa gente en las paradas de colectivos, con algunos recurriendo a apps de movilidad.
Entrevistas callejeras revelan las dificultades: Elena, de Necochea, e... (continuación del contexto previo). En el estudio, se analiza la ausencia de Milei en EE.UU., su alineación con Trump, proteccionismo industrial contrastando con la apertura argentina, y el caso FATE vinculado a aranceles sobre aluminio y acero. Se discute la reforma laboral en el Congreso, oposición de gremios y peronismo, tensión con gobernadores como Kicillof, y el riesgo de destrucción de empleo con 21.000 empresas cerradas en dos años.
Ahora, los trabajadores despedidos de FATE en Virreyes, acompañados por agrupaciones de izquierda y el gremio del neumático, avanzan por calle Uruguay hacia el ramal Tigre de la Panamericana, evadiendo un control de gendarmería e ingresando por el parquizado para cortar el carril principal a la altura de calle Uruguay. Este es el primer corte reportado en el Gran Buenos Aires, con policía avanzando hacia el lugar, aunque sorprendidos por la maniobra.
En Liniers, algunos colectivos como el 8 y 117 de la línea Dota funcionan con frecuencia normal, permitiendo movilidad limitada. Entrevistas muestran a trabajadores como Mabel, que toma trasbordos para llegar a su empleo, y otros desde Loma del Mirador que usan autos particulares o colectivos alternativos, enfatizando la necesidad de trabajar pese al paro: "Tenemos que trabajar. Para sacar el baile adelante hay que trabajar". Andenes de trenes vacíos destacan la adhesión total al paro.
La ministra Montioliva anticipó aplicación de protocolos de seguridad ante obstrucciones, con negociadores posiblemente interviniendo. Se prevén más cortes en accesos a la ciudad, mientras el foco permanece en el Congreso y la calle, cuestionando el impacto en mercados, estabilidad económica y generación de puestos de trabajo post-paro.