El paro nacional convocado por la CGT continúa desarrollándose con impacto en el transporte y la administración pública, aunque con algunas demoras en su inicio. Dirigentes sindicales como Jorge Sola han evaluado el acatamiento como importantísimo, defendiendo su legitimidad frente a las críticas del gobierno que lo califica de perverso y extorsivo.
Se mencionan adhesiones de gremios como ATE, UOM, aceiteros y CTA, con descuentos salariales anunciados para los estatales. El PAMI garantiza atención normal, mientras que el sector aéreo reporta 255 vuelos cancelados afectando a 30.000 personas, y las líneas de colectivo operan con variaciones consultables en apps.
El paro se opone integralmente a la reforma laboral, no solo a un artículo específico, criticando el debate apresurado en Diputados como un "libro cerrado". El gobierno busca aprobar esta ley estructural antes de las sesiones ordinarias del 1 de marzo con Javier Milei, en un contexto de tensiones sindicales.