A las siete menos cuarto de la mañana, arrancó el cuarto paro general contra el gobierno de Javier Milei, esperado con impacto importante por adhesión de gremios clave del transporte.
UTA, trenes, subtes, aviones y camiones paralizados, solo DOTA saca algunos colectivos, 31.000 pasajeros afectados con 255 vuelos cancelados, complicando llegada de diputados al Congreso a las 14 horas para sesión de reforma laboral.
No hay recolección de residuos, bancos cerrados pero operaciones online disponibles, cajeros sin reposición, playeros de estaciones de servicio en paro impidiendo cargar combustible, hospitales solo guardias con turnos pospuestos, SAME funciona para emergencias.
Escuelas públicas cerradas, inasistencias justificadas en privadas, gobierno no pagará jornada a estatales que adhieran, costo estimado en 600 millones de dólares para el país.
Reporte en vivo desde Buenos Aires muestra avenidas con más autos particulares, motos y combis de aplicación circulando, pocos colectivos, presencia policial y algunas estaciones de servicio abiertas, evidenciando deseo de la gente por trabajar pese al paro.