En medio del paro general convocado por la CGT contra la reforma laboral, el acatamiento sigue siendo bajo en diversos barrios de Buenos Aires y el interior. Espectadores reportan actividad normal en lugares como Olivos, Munro, Boedo, Villa Crespo, San Nicolás, Malvinas Argentinas, Mendoza, Caballito y Lomas de Zamora, con comercios abiertos y movimiento habitual, salvo la falta de transporte público y bancos cerrados. Claudia destaca que "el país se saca laburando", mientras el gobierno avanza con 130 votos para aprobar la reforma en Diputados y Senado antes del 1 de marzo.
Frente al Congreso, incidentes escalan con manifestantes empujando vallas, tirando botellas, palos y piedras, provocando la reacción policial con camiones hidrantes que lanzan agua a alta presión derribando a varios, y gases lacrimógenos que son devueltos por los grupos encapuchados. Una mujer herida por empujones recibe asistencia del SAME, y hay 167 denuncias de amenazas. El kirchnerismo sabotea la sesión desconectando micrófonos y colocando cadenas como símbolo de la "ley esclavista", con diputados como Zapata aplaudidos en el caos.
La policía motorizada sale en alerta, junto a gendarmería y federal con balas de goma y chalecos para detenciones, mientras manifestantes derriban más vallas y avanzan sin replegarse, en un operativo de tres anillos con 800 policías de la ciudad. Periodistas en el lugar reportan caras tapadas con pañuelos, grupos más envalentonados que el jueves pasado, buscando provocar una reacción fuerte para suspender la sesión como en la reforma previsional, en un horario complejo y caluroso donde el agua parece "refrescar" pero complica todo.
Ana Ortiz desde el terreno describe la imagen vibrante y repetida: manifestantes no se calman con el hidrante, permanecen cerca de las vallas, revoleando objetos de un lado al otro, con devolución de gases y palazos. La policía avanza con todo, motos dan la vuelta, y el equipo de TN se resguarda ante el peligro inminente, con órdenes de dispersión en segundos y dificultad para respirar por los gases.