En la Cámara de Diputados, se discute la reforma laboral que ya obtuvo media sanción en el Senado, un tema medular para la modernización económica que afecta a compañías de servicios, industria y comercio. Representantes escuchan a trabajadores y cámaras empresarias, con modificaciones posibles como en licencias médicas bajo el artículo 44, mientras el paro general de la CGT paraliza el país sin transporte, vuelos ni servicios marítimos.
El paro de 24 horas, convocado por la CGT, genera 255 vuelos cancelados, alteraciones en aerolíneas como TAM y JetSmart, y cierre de bancos con clearing postergado al día siguiente por fuerza mayor. Transferencias digitales funcionan, pero cheques electrónicos se procesan mañana, impactando la operatoria financiera en esta jornada de protestas contra la reforma.
El comercio enfrenta desafíos: dueños pueden abrir, pero la adhesión de personal y falta de clientes por ausencia de subtes, trenes y colectivos reducen ventas drásticamente, como en zonas como Plaza Miserere sin potenciales compradores. El impacto se extiende al turismo en pleno verano, con cancelaciones de micros de larga distancia que dejan hoteles vacíos y pasajeros varados, afectando reservas y servicios dependientes de transportes.
La discusión legislativa se enmarca en una agenda mayor que incluye reformas impositiva y previsional, reconociendo que la ley laboral actual data de décadas y requiere debate extenso entre partes para avanzar en actualizaciones necesarias.