La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley de modernización laboral con 135 votos afirmativos, 115 negativos y cero abstenciones, tras un debate que superó las 10 horas, iniciado a las 14 horas. El jefe de bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, había intervenido previamente, y la discusión incluyó la eliminación del artículo 44 sobre licencias médicas, lo que obliga al proyecto a volver al Senado para su revisión.
El resultado generó festejos entre los legisladores oficialistas, con aplausos en el recinto y celebraciones en los palcos por parte de Karina Milei, Secretaria General de la Presidencia, y el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Afuera del Congreso, manifestantes expresaron desazón y bronca, con rostros de incredulidad, gritos hacia el interior y cantos como "que se vayan todos", aunque sin incidentes de violencia ni corridas, manteniendo un clima de calma relativa pese a la tensión acumulada durante el día.
El gobierno de Javier Milei celebra esta aprobación como un hito estructural para dinamizar el mercado laboral y terminar con más de 70 años de atrasos, según el comunicado oficial de la Oficina del Presidente. La ley, que modifica aspectos como indemnizaciones, salarios y vacaciones, ahora regresa al Senado y, de aprobarse antes del viernes, podría estar lista para la apertura de sesiones ordinarias el 1 de marzo, permitiendo al Presidente anunciar el avance en su agenda reformista.
El debate incluyó chicanas, insultos y simbólicas cadenas representando la esclavitud, con la sesión abriéndose a las 14:15 con quórum de 130 diputados, incluyendo peronistas de Tucumán, Salta y Misiones. A pesar del paro general de la CGT, que reportó más del 90% de adhesión sin movilización masiva, la votación avanzó con el camino allanado por el dictamen de comisiones del miércoles previo.