Las asociaciones bancarias se adhirieron al paro de 24 horas, cerrando todas las sucursales sin atención al público. Sin embargo, los cajeros automáticos permiten retiros, y se mantienen operativas transferencias, billeteras virtuales y pagos en comercios como estaciones de servicio o supermercados si están abiertos.
El paro afecta el sector financiero, pero las transacciones digitales y alternativas evitan interrupciones totales. Esto resalta la dependencia creciente de la banca online en contextos de huelga.