La Argentina se suma al Consejo de la Paz con la convicción de que la paz requiere decisión política y una arquitectura institucional para soluciones duraderas.
El presidente Trump predica con el ejemplo al mediar el acuerdo de paz en Gaza, dando origen al Consejo como expresión de su liderazgo para ejecutar un plan de pacificación y reconstrucción, incluyendo una fuerza internacional de estabilización.
Se invita a líderes extranjeros como Víctor Orban y otros a unirse, con menciones a figuras como Millet, en un esfuerzo global por la estabilidad.