Los Juegos Olímpicos de Invierno suman momentos inesperados con un zorro y un perro siberiano invadiendo la pista de esquí de fondo, robando protagonismo a los atletas en medio de la competencia.
El perro precioso casi se lleva la medalla de bronce al cruzar tercero, superando a competidores humanos en un interludio cómico que alegra la transmisión.
El incidente destaca la belleza natural del evento pero da un tirón de orejas a los dueños por dejar escapar al animal, interrumpiendo el flujo de la prueba.