En el plato de anoche, los participantes se pusieron en la piel de detectives para descubrir qué alimentos usar en su plato final. Andy Chango sorprendió a todos con su expertise en la materia, revelando que estudió en la primera escuela argentina de detectives por correspondencia a los 14 años.
Andy contó que la publicidad aparecía en revistas como Isidoro Cañones y Pataluzu, con un señor con pipa prometiendo aprender el oficio. Hizo solo tres de los diez trabajos prácticos requeridos, como seguir a un amigo al cine escondido detrás de un diario con alceritos.
Los conductores se rieron del relato, cuestionando si se recibía con solo tres materias y bromeando sobre el "laburo" de espiar amigos. Andy admitió que los exámenes eran difíciles, pero todos le creyeron la anécdota hilarante.