Amalia Granata confiesa su affair con Robbie Williams, detallando una noche de lujuria en Chile donde el cantante le dedicó una canción gritando su nombre en el escenario. Secretos de Alcoba, noche de lujuria y detalles íntimos con el rockero, quien cantó líneas sobre fama garantizada por una noche con él, saliendo Granata en todas las portadas chilenas.
Hubo sexo explícito, como confirma Granata, quien la pasó re bien pero rechazó unirse a su gira, no queriendo ser su caniche ni llevar correa. Sí, claro, hubo, porque en algunos quedó como raro, aclara, negando rumores de que no pasó nada y describiendo la propuesta de Williams para acompañarlo a recitales en Telefe y más allá.
A pesar de la barrera idiomática, mantienen amistad por mensajes, aunque Williams no entiende lo que ella escribe. Granata ironiza sobre acostarse con él para ser famosa, pero enfatiza que no se dejó llevar más allá de la noche apasionada.
El relato pinta a Granata como la mujer que conquistó a Robbie, con detalles íntimos que incluyen rechazos a ser parte de su mundo de giras, priorizando su independencia en medio de la fama repentina post-encuentro.