En la discusión sobre el mercado inmobiliario en Buenos Aires, se destaca que barrios como Recoleta, Belgrano, Barrio Norte y Palermo siguen siendo los más caros, pero ahora Villa Urquiza y Villa Pueyrredón se suman con precios que superan el millón de pesos para un tres ambientes. Estos barrios, antes más accesibles, ahora compiten con los premium, dejando a las familias con menos opciones económicas.
El promedio para un dos ambientes en la ciudad ronda los 750 mil pesos, mientras que un tres ambientes llega casi al millón, sin importar el tamaño de la familia o el número de habitaciones. Para que el alquiler no supere el 30% de los ingresos, una familia necesitaría ganar al menos 4 millones de pesos mensuales, algo imposible para la mayoría que ve cómo el alquiler se lleva hasta el 50% de sus recursos, especialmente en viviendas de dos o tres ambientes.
La situación obliga a compartir gastos, con parejas o amigos mudándose juntos, y frena a los jóvenes que antes optaban por vivir solos. Comparado con los sueldos actuales, donde pocos hogares superan ese umbral incluso con ambos trabajando en buenos puestos, el mercado inmobiliario porteño se vuelve cada vez más inalcanzable, empujando a elegir barrios por necesidad más que por preferencia.
Expertos advierten que los barrios económicos suben de precio rápidamente, cerrando la brecha con los caros que nunca bajan, lo que agrava la crisis habitacional en la capital.