Alberto Samid, internado en grave estado en el hospital Cantegril de Punta del Este, Uruguay, por una infección urinaria que se complicó, fue finalmente repatriado a Argentina en un avión sanitario facilitado por la provincia de Buenos Aires. Su esposa alertó vía tuit sobre la situación, destacando el hashtag #elmaspij***, y exigiendo el traslado urgente. Samid acumula deudas impositivas por 70 millones de pesos tras 20 años sin pagar impuestos, lo que avivó la controversia sobre su pedido de ayuda estatal.
En declaraciones exclusivas al llegar a Argentina, Samid elogió inicialmente a Uruguay pero luego criticó duramente el sistema médico uruguayo, afirmando que se enfermó allí, que no hay buena medicina y que su obra social cubrió los gastos. Agradeció al ministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak por intervenir y facilitar el avión, aclarando que pagó el traslado con su obra social. Rechazó volver a vacacionar en Uruguay, diciendo "Oriente! Oriente!" y cuestionando por qué no podía tomar un vuelo comercial, aunque admitió su condición grave.
El panel de Bendita debatió la doble cara de Samid, recordando su fuga a Belice por deudas de 88 millones y su historial de evasión fiscal. Se criticó el uso de contactos políticos para acceder a recursos como aviones sanitarios, argumentando que debería ser accesible para todos, no solo para quienes tienen influencias. Kreplak intervino confirmando que Samid pagó el servicio, pero el debate giró en torno a la igualdad en el acceso a la salud y la ayuda estatal para argentinos en el exterior, incluyendo casos de repatriación de cuerpos o tratamientos en hospitales como el Garrahan.
Los conductores y panelistas destacaron la ironía de Samid como gran tuitero y su contradicción en las declaraciones, pero expresaron alivio por su estabilidad. Se mencionó que la Nación y provincias suelen asistir en emergencias, aunque no siempre, y se enfatizó la necesidad de un sistema equitativo sin favoritismos por contactos políticos.