Agricultores en Serbia bloquean calles y carreteras en pueblos como Bogatík y Kajevaksil, protestando por los bajos precios de la leche que amenazan con la quiebra, exigiendo acción gubernamental.
Los manifestantes, junto a productores de hortalizas, trigo, maíz y granjas porcinas, denuncian que los precios no cubren costos de producción y piden detener importaciones agrícolas.
Las protestas se extienden por varios días tras el fracaso de una reunión con el ministro de Agricultura, con tractores obstruyendo vías en múltiples localidades del centro de Serbia.
Esta movilización amplía el descontento sectorial, presionando al gobierno por medidas de apoyo en un contexto de crisis económica rural.